Construye un marco que puedas respetar
Un límite útil se define cuando estás tranquilo, no después de una pérdida ni bajo la emoción de un partido. Trátalo como un gasto de ocio: debe quedar separado de alquiler, alimentación, facturas, ahorro y cualquier cantidad necesaria para tus responsabilidades.
- Decide una cantidad máxima. Elige un importe que puedas asumir aunque se pierda por completo. No lo aumentes para recuperar una sesión anterior.
- Decide una duración. Fija una hora de finalización o una pausa concreta. El tiempo también es un recurso que conviene proteger.
- Define una condición de salida. Si alcanzas el límite económico o temporal, termina la sesión sin renegociarlo en ese momento.
- Elige cómo lo comprobarás. Ten a mano un registro y anota los datos antes de confiar en la memoria o en la sensación de que la sesión fue breve.
RECUERDA — Un límite no es una meta de gasto ni una garantía de control perfecto; es una referencia para tomar distancia.